Naturaleza y arte en el Pabellón de Helechos María Asensio Vda. León

Actividad realizada como parte del programa de animación de la exposición Amaya: lo humano, lo natural y lo lógico.

Facilitadores y padres de niños atendidos en el Centro de Atención Integral para la Discapacidad (CAID) disfrutaron de un recorrido por el conjunto de obras escultóricas de la exposición Amaya: lo humano, lo natural y lo lógico, con comentarios de la artista Amaya Salazar.

Con la mediación de Janette Torres, este encuentro fue realizado en el Pabellón de Helechos María Asensio Vda. León, en el Jardín Botánico Nacional Dr. Rafael María Moscoso, Santo Domingo. Además, los asistentes conocieron la exposición El Hecho de ser Helecho.

La mañana finalizó con una sesión de biodanza, a cargo de Renate Nuernberger, donde los participantes indujeron sus cuerpos a un estado de relajación al fusionar música y movimientos, propiciando una conexión con la naturaleza, a través de la expresión corporal consciente.

Las actividades fueron dirigidas por Luz Albania Martínez, encargada de Educación del Centro León.

 

Sobre la exposición

La exposición Amaya: Lo humano, lo natural y lo lógico, que está compuesta por 3 de las 4 esculturas que se presentaron en los jardines del Centro León en la ciudad de Santiago, estará en el Pabellón de Helechos hasta diciembre de 2024. La muestra está abierta al público todos los días de 8:00 a. m. a 5:00 p. m. incluida en la boleta de entrada al Jardín Botánico Nacional Dr. Rafael M. Moscoso.

Amaya: lo humano, lo natural y lo lógico, muestra que revela la creatividad de la artista Amaya Salazar a través de tres esculturas de gran formato, concebidas para habitar el Pabellón de Helechos María Asensio Vda. León en el Jardín Botánico Nacional Dr. Rafael María Moscoso en Santo Domingo.

Estoica, una maternidad de resina y hierro que celebra la feminidad y la constante elevación de la mujer; Reto al futuro, juguetona, tenaz, segura e independiente, esta es la adolescente que se presenta entre dos planos que simulan una puerta o ventana; y Avatares del tiempo, este árbol y los círculos que forman parte de su entorno, representan el ciclo de la vida constantemente cambiando y resistente.