Educación y naturaleza se unen en el Jardín Botánico Nacional junto al Centro León

Los presentes disfrutaron de una experiencia cultural, educativa e inclusiva para todas las edades.

 

La institución cultural desarrolló, el sábado 12 de julio, una jornada de actividades en el Pabellón de Helechos María Asensio de León, en el Jardín Botánico Nacional, con la participación de familias pertenecientes al Centro de Atención a la discapacidad (CAID), estudiantes y público en general, quienes se unieron a un recorrido por la exposición El hecho de ser helechos y a la obra escultórica El árbol del jazz, junto a Janette Trastullo y Bismeldy Almonte, mediadoras del Centro León.

 

Las palabras de introducción estuvieron a cargo de Awilda Reyes, coordinadora general de Extensión Cultural, quien resaltó la importancia de estos espacios para el aprendizaje y la conexión con el entorno.

 

Al finalizar el recorrido, la educadora Leidy Calderón realizó, junto a los presentes, el taller Dibujando el ritmo, una sesión de dibujo libre donde plasmaron sus creaciones en ejercicios de collage y estampación de hojas naturales, fusionando así la observación de los helechos y el árbol con el ritmo envolvente de la música.

 

Esta actividad fue realizada en coordinación con el Jardín Botánico Nacional y la Fundación Eduardo León Jimenes.

 

 

Sobre el Pabellón de Helechos María Asensio de León

 

Este espacio tuvo su origen el 5 de marzo de 1980 cuando, cuatro años después de su fallecimiento, los hijos de doña Mayún Asensio viuda León inauguraron en su memoria el primer Pabellón de Helechos del Jardín Botánico Nacional.

 

Esa colección viva de las especies nativas que ella cuidaba con tanta pasión estuvo alojada en una estructura de concreto localizada en el camino hacia la Gran Cañada. En 2003 el Pabellón se reubicó en su locación actual, en la salida noreste de la primera rotonda del Jardín, con nuevas estructuras.

 

Tanto ese proyecto arquitectónico como su remozamiento en 2023, así como el mantenimiento del espacio y las especies de helechos que en él habitan, han sido posibles gracias al apoyo de la Fundación Eduardo León Jimenes.